Puesto que nadie puede obligarme a plática que no se me antoje, ni constreñir mi locuacidad si no lo resuelve el menda, -que para decidirse, he de confesarlo, hace en cada momento lo que por donde no suena le apetece-, digo que, de esta manera, me suelto la melena y con la pluma en ristre -no la de un pájaro de los de la Habana, se entiende por lo macho que es uno- me he enredado, puesto y dedicado a pensar en cierto líder y prócer español que actualmente me mueve, unos días, a jocosa risa y, otros, a revuelta indignación, de tal manera que vivo sin vivir en mí, con permiso de la extasiada poetisa abulense, y si no lo suelto reviento.
Es líder, no porque lo predique este pobre escribidor, sino porque lo proclaman sus adeptos; y también porque lo consiente él, que tampoco es humilde el pavo. Ignoro si en Galicia hay chivos, pero éste lo es de cuerpo y barba; y por la misma quiere gobernarnos con tal desfachatez que igual por la barba miente cual bellaco cuando le va el interés.
Diz que se levanta por las mañanas, este patrio señorón, al son de su lema, que es el de dar leña al mono, siendo, en su obsesión, el mono el monclovita remendón. Pues este lideresco chivo no tiene otra intención que arrebatarle el techo al vallisoletano gobernante.
¡Y como rozna! En televisión o radio transistor aparece empecinado, enarcando la ceja en foto de primera plana abcedesca, gesticulando en plasma de pródigas pulgadas, advirtiéndonos en gacetas con portadas de tetonas, donde sea asoma escandalizado el gallego porfiando en perorata fementida, colosal y traidorzuela.
Bien, bien... se me advertirá -los lectores más sinceros o los faltos de humor; y los que bien me quieren y no quisieran verme en eventual trance de hacer el ridículo- que no soy objetivo, y que con parcialidad extrema me ocupo del tal personaje, y que en la fauna política o famosillera tenía otros que escoger si pretendía ejercer facundia por puro deporte, como resulta que ocurre efectivamente hoy. Y, aunque de razón parte no les falte, me resulta más divertido y oportuno meterme con este tipo, darle con la hipérbaton en la repeinada cocorota, tirarle de las canas de su vellida y pétrea faz a pellizcos de tropo, patearle el bul a base de perífrasis, litotes y demás recursos que forzando el discurso me vengan en gana, y decir de él las burradas que quiera, puesto que viene al pelo a mi malandrina intención politicastro tan chusco. Al fin y al cabo, de retorcer la lengua a tornillo literario venía hoy besaros -figuradamente, claro- y a dejaros fácil el enigma de sobre quién estoy hablando.
Un besote a tod@s, zenon.
(posdata: "abcdesco, monclovita, famosillera y bul" no los he hallado en diccionario alguno, así que no se os ocurra usar de tales términos en vuestros escritos si no queréis terminar acusados de malos escribidores y de abusadores de virginal licencia literaria; por mi parte, a mi edad, tanto me da... a la vejez, viruelas, dicen...)

"de tal manera que vivo sin vivir en mí, con permiso de la extasiada poetisa abulense"
¿ existe otra manera de vivir ?
bravo por tus letras Zenón !